Daniela Albarrán

Escribiendo un artículo sobre la importancia de las Humanidades en la universidad, llegué a varias conclusiones muy dolorosas. La primera de ellas y de la cual quiero hablar en mi columna es sobre la formación de escritoras en la educación superior. Rememorando, en el curso propedéutico que realicé al entrar a la facultad de letras, la profesora que nos lo impartió fue contundente:  si quieres escribir, este no es el lugar.

En ese momento no sabía con exactitud que quería escribir, (y aun me cuesta mucho trabajo asumirlo) pero sé que muchos compañeros de mi generación entraron a estudiar letras porque querían dedicarse al oficio. Sé que se dice que a escribir nadie te enseña, o que incluso se nace con el talento, y creo que un poco de todo eso es cierto, pero también estoy segura que hay habilidades que sí se pueden aprender en la universidad (pero también fuera de ella).

Después de muchos años de haber entrado a la facultad, las palabras de esa profesora me resuenan mucho en la cabeza porque no es un pensamiento aislado; la mayoría de los profesores rechazan la posibilidad de que los alumnos vean la escritura creativa como un camino a lo que se pueden dedicar en el futuro, e incluso, a los que expresan que quieren escribir, se les ve mal, con tristeza, con lástima; pareciera que es un tema tabú. Al menos en mi generación, pues también le pregunté a excompañeras su opinión al respecto y no diferían mucho de la mía.

Incluso, en el mapa curricular hay (o había) una materia que se llama “Creación literaria”, yo la tomé, no fue mala, pero tampoco era creación literaria, sólo tallereamos un ensayo, pero en sí, no hay ninguna materia que se dedique a encaminar a las futuras escritoras y escritores de la ciudad; no hay talleres, no hay seminarios, sencillamente, no hay apoyo. O al menos no lo había hasta 2018, que fue el año en el que yo egresé.

Estoy segura que estudiar Letras sí te da herramientas importantes para desarrollarte en la escritura creativa, llámese ensayo, poesía, narrativa, etc. Sin embargo, considero que es urgente que se deje de estigmatizar a los y las compañeras que quieren dedicarse a escribir. O sea, decir en la facultad de humanidades que quieres ser escritora es tan mal visto como decir “hola, soy fulanita y quiero ser asesina”.

No está mal entrar a la facultad de letras y querer dedicarse a la escritura, porque, a fin de cuentas, y muy a pesar del sistema escolar de la facuH, sí nos forman para escribir, no solo investigaciones académicas, sino también para escribir lo que uno quiera. Lo que no entiendo y jamás entenderé es porqué los profesores no apoyan a las que quieren escribir. Es decir, tienes un artículo académico en mente, y puedes acercarte a alguien para que te asesore, pero si quieres escribir una novela jamás habrá un o una especialista que quiera asesorarte sin que se burle de ti o de plano te dé tu avión.

Hay otros espacios donde se puede mejorar la escritura, como los talleres donde hay acompañamiento, apoyo, crítica, pero también pienso que la universidad debe ser un lugar seguro donde se puedan desarrollar las habilidades necesarias para escribir algún texto sin que se burlen de ti y espero que las siguientes generaciones que estudien letras no se intimiden ni dejen de escribir porque sus profesoras les digan que en la facuH no se forman escritoras y que las encaren como yo no lo hice.

¿Por qué la facultad de letras no forma escritores?

Ojalá alguna vez, alguna maestra o maestro que me dio clases responda esa pregunta.

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