Redacción VcV

Toluca, México; 6 de julio de 2020. Antes fueron princesas de Disney, pero hoy son de quetzales, negritos, santiagos, tocotines y toreadores las figuras plasmadas en quince paredes del preescolar Benito Juárez, ubicado en Tacopan Atempan, Puebla. El vuelco en la imagen de este centro educativo obedece al rescate identitario que sus directivos buscan entre los alumnos.

Los obras fueron realizadas, del 15 junio y 6 de julio, por el colectivo mexiquense Organización Tlalmino, quienes dicen identificar cinco pasos en el proceso y desarrollo de sus obras: el primero de ellos consta de la identificación de rasgos a destacar; es decir, usos y costumbres o tradiciones propias del lugar a través de entrevistas con los autóctonos, luego de eso buscan los íconos históricos del sitio, después solicitan retratos de representantes culturales de la comunidad –que para la presente obra fueron los propios alumnos-, seguido organizan la composición gráfica y bocetos así como la distribución de espacios y, por último, la intervención de los muros.

Los muralistas usan las paredes como lienzo y los rasgos culturales como fuente de su expresión creativa. Ellos definen al dibujo y cada uno de sus trazos como una forma de lenguaje universal que puede contribuir en la conciencia social respecto a la pérdida de identidad cultural, el respeto y sabiduría de los adultos mayores y el cuidado del medio ambiente.

Fotografías: Aurora Servín

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