Toluca, México; 5 de julio de 2020. El Premio Herralde 2019, Mariana Enríquez, mencionó en una entrevista que Stephen King debería ganar el Nobel, aunque por supuesto, eso sería casi imposible, ya que la Academia jamás lo permitiría, y es que al “rey del terror”, así como tiene un séquito de seguidores, también tiene uno de haters, incluyendo al mundo académico, que aseguran que lo que escribe es una fórmula, que utiliza ghostwriters, que es un best-seller, que, en suma él no escribe literatura.

Enríquez ha mencionado en innumerables ocasiones que gracias a él, ella comenzó a escribir terror, de hecho, muchos de sus cuentos en “Las cosas que perdimos en el fuego”, tienen un aire kingkiano. No es la única escritora que se ha sentido atraída por él, pues Fernanda Melchor mencionó en una entrevista que ella estaba en deuda con Stephen King por “la naturaleza con la que se dirige a sus lectores”; de igual forma, Liliana Blum, otra gran escritora mexicana, en una entrevista para el diario El País, dijo que cuando escribe siempre se enfrenta a Stephen King, y eso por mencionar a algunas. King ha formado miles de lectores y decenas de escritora(e)s como las ya mencionadas.

Entonces, ¿por qué, si incluso hay escritoras que lo admiran, se sigue pensado que lo que él hace no es literatura? La respuesta es sencilla: por mamones. Punto. Porque creen que por ser best-seller (que es un término totalmente de la mercadotecnia) no son buena literatura, y no es verdad, ser best-seller pareciera un pecado en el mundo literario porque implica que tal autor o libro le gusta a mucha gente, entonces es popular y si es popular, es literatura de baja calidad. Y no tiene nada que ver. “Cien años de soledad” se considera un best-seller y no se ha puesto en duda la calidad y la pertenencia de García Márquez al canon literario.

Una de las razones por las cuales se considera a King como un escritor de baja calidad es porque cuando uno se enfrenta a sus libros la narración es fácil (porque no han leído Apocalipsis) y de rápido olvido, o sea literatura de entretenimiento. Creo que gran parte de su obra podría entrar en lecturas fáciles, y si es así, ¿cuál es el problema con la literatura de entretenimiento? ¿Con los best-sellers?

Todos los lectores que hoy leen pura cosa “elevada”, han pasado por literatura “fácil”, y es que sí, ese tipo de libros nos forman. A mí me formó Stephen King como lectora y también un puñado de thrillers, novelas históricas, géneros que la Academia reprueba totalmente; sin embargo, creo que es momento de que se difiera con la Academia, porque gracias a los best-sellers que tanto se detestan, ahora podemos decir que hay muchos grandes lectores y otros tantos buenos escritores.

Estoy consciente de que hay literatura que nos rompe el alma y hay otra que nos divierte, creo que es momento que se deje de sobajar a los best-seller y entender que ese tipo de literatura puede formar a los a los lectores y los escritores del futuro, como Blum, Melchor y Enríquez.

Stephen King es referencia para escritora(e)s de todo el mundo; de igual forma marcó un parteaguas en la literatura de terror y la novela norteamericana moderna, así que sí, el rey es el canon.

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