Redacción VcV

Toluca, México; 2 de mayo de 2020. Víctor Posadas Hernández es dueño de una fábrica de plásticos, y el giro en el que se encuentra fue afectado por la pandemia del coronavirus, aunque también por la reducción en el uso cotidiano de ese material, que desde hace tres años se implementó en el país.

La industria del plástico, a nivel nacional, generaba 280 mil empleos directos en el 2017, pero tuvo que reducirse a 230 mil. Ahora, dice Posadas, se acerca a la cifra de los 180 mil, lo que significa que va en picada. Las normas implementadas en todos los niveles, dice, han ocasionado esta contracción y esta pandemia los afectó de manera definitiva.

Innovaplastix, la empresa de Posadas Hernández, debió buscar la manera de sobrevivir. Las nuevas reglamentaciones, dice el dueño, los han obligado a ser mucho más creativos.

-Nosotros producimos bolsas de polietileno, pero expandimos nuestra gama de productos hacia la producción de bolsas para el transporte de cadáveres.

Posadas narra que uno de sus clientes los contactó para comprarles 20 mil bolsas para el traslado de cuerpos. En ese momento, la empresa tuvo que hablarle a un proveedor de China para cumplir con el pedido. Los chinos respondieron que se tardarían en fabricarlas por lo menos tres meses. Eso, más el mes que tardaba en llegar la mercancía, echaba abajo esa venta. Así, Posadas decidió fabricarlas. Hicieron prototipos y todo tipo de pruebas hasta que llegaron a un diseño adecuado.

Así comenzó todo.

-Los bolsas están hechas de polietileno reciclado de baja densidad, al cual s ele agregan aditivos para que le den mucha mayor elasticidad. La bolsa tiene una cubierta que es de PET. En nuestra planta de Ecatepec, los recolectores, los pepenadores se levantan, recogen su material y nos lo entregan. Las medidas de las bolsas son de 205 centímetros de largo por 88 de ancho.

El fabricante señala que para a ver una bolsa de ese tipo, no se requiere de certificado de la COFEPRIS, pero hay estándares que deben cumplirse. Que la bolsa sea hermética, por ejemplo. Por eso, en los extremos se les da un acabado de termosellado para evitar fuga de líquidos, incluso los de baja densidad. Por otra parte los cierres que se les ponen son de distintos tipos, pero son muy difíciles de conseguir, aunque una empresa mexicana los fabrica. La bolsa aguanta por lo menos 200 kilos. Es una bolsa sencilla y cumple con los requerimientos básicos.

-Nuestra bolsa es un vochito, le decimos a los clientes -añade Posadas- porque con eso basta. Este periodo del coronavirus no ha hecho reflexionar. Yo no pude dormir después de que me preguntaron por esa cantidad de bolsas. Pues, ¿cuántas personas van a fallecer? ¿Qué va a pasar? Por otro lado, uno ve la problemática del empleo, y vemos las ventajas de generarlos fabricando estas bolsas, que dan trabajo a unas 500 personas. Por eso decidimos entrarle.

Las bolsas se importaban de China, pero ahora se hace en el Estado de México. Se han enviado a muchísimos estados, desde Yucatán hasta Chihuahua. Aquí, en Valle de Bravo, Ecatepec, Tultitlán, el área conurbada a la Ciudad de México. La fábrica de Posadas inició la fabricación de bolsas el 6 de abril y resultó un proceso largo, de capacitación, en el cual podían producirse unas 300 bolsas al día. Pero después la cifra llegó a 10 mil bolsas diarias y el fabricante calcula que ya produjo unas 100 mil bolsas, que cuestan, cada uno, entre 120 y 140 pesos.

-Pensamos que va a haber un repunte en mayo, en los casos de covid, y nosotros ponemos así nuestro granito de arena. Nosotros vamos a donar 2 millones de bolsas para residuos biológicos infecciosos, en hospitales. Estamos coordinando con el gobierno del estado para ese proyecto. Respecto a la bolsa, estamos haciendo mejoras para hacerlas más herméticas.

Fotografía: Ramsés Mercado

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