José Enrique Rojas González.

Toluca, México; 15 de agosto de 2019. Diputados de las comisiones de Gobernación y Puntos Constitucionales y de Procuración y Administración de Justicia de la Cámara de Diputados local aprobaron una reforma al Código Civil de la entidad que tipifica como delito la distribución de material erótico, sexual o pornográfico sin el consentimiento del sujeto pasivo.

La propuesta fue realizada por la diputada Karina Labastida Sotelo de la bancada de Morena, y establece que será delito “[…] la publicación, difusión, exhibición o revelación de audios, textos, imágenes y grabaciones de voz o audiovisuales de naturaleza erótica, sexual o pornográfica por medio de cualquier tecnología de la información y la comunicación”. Las penas a quien incurra en la falta será prisión de uno a cinco años y multas de 200 a 500 UMA.

Las reformas se inscribirán en el Título Segundo del Código Penal estatal, en el capítulo VI, y el delito se denominaría como “violencia ejercida a través de las tecnologías de la información y la comunicación”. Las penas aumentarán al menos en una mitad cuando el sujeto activo (la persona que sea grabada y de la que se difundan los materiales mediante alguna TIC) haya sido cónyuge, concubina o concubinario, cuando se haya tenido una relación sentimental, afectiva, de confianza, laboral o análoga, o cuando la persona que grabe y distribuya el material sea servidor público.

Para los casos en donde el sujeto pasivo sea un menor de edad o no tenga la capacidad de comprender el hecho de explotación sexual, las penas se incrementarán hasta el doble de lo estipulado.

México es uno de los países más poblados, con mayor personas que poseen acceso a telefonía celular y con patrones de consumo de pornografía elevados en todo el mundo.

En el país habitan 129 millones 200 mil habitantes, la mayoría de ellos establecidos en la capital del país y el Estado de México, entidades que concentran el 19.3 por ciento de la población (25 millones 45 mil personas). Del total nacional, aproximadamente 39.2 millones son menores de edad (tres de cada diez mexicanos son niños).

La Encuesta Intercensal 2015 del INEGI indica que de todos los menores de edad 10.5 millones tienen de 1 mes a cinco años, 22.2 millones entre cinco y 14 años, y 6.4 millones son adolescentes entre 15 y 17. Este sector de la sociedad es el más vulnerable a la explotación sexual para la industria de la pornografía ilegal.

La ONU y el Departamento de Seguridad de los Estados Unidos informaron el año pasado que México es el primer lugar en difusión de pornografía infantil en todo el mundo, y que el turismo sexual se ha convertido en una práctica que deja considerables recursos económicos en el país. Ricardo Alexis García López, oficial de la Policía Cibernética del país, afirmó que Tijuana, Cancún y Acapulco son los puntos en la nación en donde el crimen organizado realiza el turismo sexual, segunda industria con más réditos en el mundo sólo debajo del narcotráfico.

Los niños son usados como mercancías por los traficantes, que los engañan y atrofian con drogas para posteriormente llevarlos a otros países y producir material pornográfico. La ONU dice que en 2018 fueron 9 millones los niños y adolescentes que fueron usados para la prostitución; que al año se realizan 600 millones de viajes al año son con finalidades sexuales y 3 millones de turistas han sido identificados con tendencias pedófilas. El 74 por ciento de las víctimas de la trata son niños menores de 14 años, de ellos ocho de cada diez son niñas y el 20 por ciento contrae enfermedades de transmisión sexual.

La actividad sexual con fines no reproductivos ha sido practicada por el ser humano desde el establecimiento de las sociedades agrícolas y el inicio de las civilizaciones; sin embargo, desde la revolución tecnológica de inicios del siglo XXI, la explotación de menores se ha masificado. De acuerdo con la ONU, en todo el mundo hay 25 millones de páginas porno, existen más de 16 mil cuentas de internet que distribuyen pornografía infantil y de ellas 5 mil páginas existen en México; las niñas entre 11 y 15 años son el sector más vulnerable.

En cuanto a consumo, México es una de las potencias a nivel mundial en cuanto a tráfico en servidores legales. El portal Pornhub indicó que en 2018 México ocupó el puesto 11 en visitas a su página web. En promedio los usuarios mexicanos ven 9 minutos de pornografía; la mayoría de ellos son jóvenes: el 22 por ciento tiene de 18 a 24 años, el 39 por ciento de 25 a 34, el 19 por ciento de 35 a 44, el 10 por ciento de 45 a 54, el 7 por ciento de 55 a 64 y el 3 por ciento son mayores de 65 años. El acceso a este tipo de material erótico es realizado principalmente desde dispositivos móviles: ocho de cada diez usuarios que consumen porno lo hacen desde celulares y el resto desde PC o tablets.

Las cinco búsquedas más usadas en México el pasado año fue “hentai”, “mexicana”, “lesbiana”, “madrastra” “milf”, “fortnite” y “mexicanas maduras”; las tendencias de búsqueda más populares fueron “lesbianas tijeras”, “squirting orgasm”, “hentai sin censura”, “tetonas” y “lesbianas”; el top 5 de estrellas porno con mayor demanda fueron Lena the Plug, Mia Khalifa, Lana Rhoades, Riley Reid y Lena Paul y las categorías más consumidas fueron “lesbiana”, “hentai”, “madura”, “anal” y “milf”.

El dictamen fue remitido a la presidencia de la Legislatura para su programación en el Pleno y su votación definitiva.

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