José Enrique Rojas González

Imagen: Brenda Cano

Toluca, México; 16 de abril de 2019. Multas de mil 690 a 4 mil 200 pesos serán las que el Organismo de Agua y Saneamiento de Toluca aplicará a las personas que desperdicien agua en la Semana Mayor en la capital mexiquense, en especial el Sábado de Gloria, de acuerdo con el artículo 106 del Bando Municipal de la ciudad.

La dependencia municipal informó en un comunicado que durante el periodo vacacional de Semana Santa realizará verificaciones con personal de Seguridad Pública para sancionar a los ciudadanos que desperdicien el agua en los días de asueto.

De acuerdo con la Fracción II del artículo 106 del Bando Municipal, es falta administrativa “lavar vehículos o banquetas utilizando manguera o desperdiciar ostensiblemente el agua en cualquiera de sus modalidades”. Aquellas personas detenidas serán remitidas al Juez Civil para imponerle la sanción correspondiente.

La Semana Mayor es uno de los periodos más simbólicos del catolicismo; en ella se celebra la institución de la Eucaristía el Jueves Santo, la crucifixión el Viernes Santo y la resurrección de Jesús el Sábado de Gloria y Domingo de Resurrección.

Los antiguos cristianos acostumbraban no bañarse en toda la semana y esperar hasta el sábado, día en el que el sacerdote también bautizaba a los neófitos después de la Cuaresma y bendecía agua que los fieles llevaban a sus hogares para santiguar objetos personales y a miembros de la familia.

La tradición llegó a México con la Conquista española y se popularizó entre los diversos sectores sociales del naciente país, afianzándose en los usos y costumbres populares. Las autoridades empezaron a crear campañas en contra del desperdicio del agua hasta la década de los noventa del siglo XX.

De acuerdo con investigaciones de la UNAM, en México el 35 por ciento del agua se desperdicia por fugas y mala calidad del sistema de distribución del líquido. La agricultura y la ganadería emplean el 70 por ciento del agua usada en el país, y de esa cantidad el 57 por ciento se desperdicia debido a sistemas de riego insuficientes.

En todo el planeta hay 1 mil 386 millones de kilómetros cúbicos de agua, aproximadamente, pero de ella solo el 3.5, poco más de 48 millones, se puede beber. México solo posee el 0.1 por ciento del agua dulce que hay en el planeta, y su distribución es desigual en la nación: el 75 por ciento del líquido se ubica en el sureste (Veracruz, Puebla, Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo); en contraparte en el resto del país solo hay el 25 por ciento restante de agua.

México posee alrededor de 633 acuíferos, 100 de ellos están sobreexplotados, incluyendo el de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México, que recarga 9 mil 900 litros de agua por segundo y que pierde por extracción 15 mil 900.  De acuerdo con el especialista Omar Arellano en entrevista a La Jornada en 2018, el 70 por ciento de los cuerpos de agua superficiales en el país están contaminados.

Asimismo, según un estudio del Fondo para la Comunicación y la Educación Ambiental, en 2015 México produjo 14 mil millones de metros cúbicos de aguas residuales, de las cuales solo el 43.1 por ciento (6 mil 30 millones de metros cúbicos) fueron tratadas; el resto se vertió sin tratamiento en los mares, ríos, lagos y fue usado en el riego agrícola.

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