Miguel Alvarado
Toluca, México; 7 de marzo de 2019. La arquitectura de Toluca siempre ha sido confusa y desordenada. La cantidad de estilos, de malas tendencias, le ha quitado identidad por décadas a la ciudad. La capital se ha quedado con lo antiguo: la vieja casona del conquistador Hernán Cortés convertida y remodelada para albergar las oficinas de los gobernadores mexiquenses: las viejas casonas que hoy son museos, reajustadas en todo menos en los fantasmas que las habitan: los Portales que alguna vez fueron los más grandes y amplios de México: la casa donde durmió Hidalgo: la casa de Fidel y el Ché cuando se preparaban para el infierno de Sierra Maestra. Todo eso está y al mismo tiempo se ha perdido. Sin embargo, en la nueva arquitectura hay obras interesantes, incluso sobresalientes a nivel internacional, como la tienda departamental de Liverpool, cuya forma a lo lejos semeja el nido de un ave, a la entrada de la ciudad, sobre Paseo Tollocan. Ese proyecto, Liverpool Galerías Toluca es finalista en el ArchDaily Building of the Year 2019 Awards, uno de los premios de arquitectura más prestigiados del mundo. La organización de este concurso ha considerado la obra como una de las más inspiradoras del año.
Guillermo Springall y Miguel Ángel Lira arquitectos y diseñadores, son mexicanos y tienen años de vuelo en el negocio. Ellos hicieron equipo con los diseñadores Jorge Matsumoto, César Soriano y René Delgadillo, quienes en un área de 3 mil metros cuadrados desarrollaron el concepto desde el año 2013, y que se describe como un diálogo establecido entre la dinámica fachada curva y los niveles de diferentes ritmos y tamaños. Los detalles de la obra pueden conocerse en el siguiente sitio: https://bit.ly/2SOUVdh
Por lo pronto, y por fin, Toluca cuenta con una obra arquitectónica reconocida a nivel mundial.

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