Toluca, México; 5 de octubre de 2018. La compañía de transporte Flecha Roja del Estado de México suspendió sus servicios al público alegando inseguridad, falta de garantías y violaciones a derechos humanos. La toma de más de 50 camiones de esta compañía por estudiantes de la normal rural de Tenería, ubicada en el municipio de Tenancingo, a una hora y media de la capital del Estado de México, provocó la determinación. Los jóvenes se transportaron en ellos a la Ciudad de México para la marcha conmemorativa del 2 de octubre.

Odilón López Nava, presidente de la Cámara Nacional de Autotransporte y Turismo, exigió a Tenería la devolución de las unidades, así como el regreso a sus casas de los operadores pues familiares y sindicatos los presionan para tomar medidas drásticas. Al gobierno de la entidad también le exigió garantizar el trabajo de Flecha Roja e implementar medidas de seguridad.

El representante de esa Cámara dijo que las unidades sustraídas se encuentran en el plantel de la normal y calificó a los normalistas de esa institución de “pseudoestudiantes, violentos y anárquicos”.- ¿Dónde está el rector del plantel? ¿Por qué permite que después de estos hechos que han sido denunciados oportunamente y señalando a culpables, este plantel sea utilizado para actos delincuenciales?- se preguntó el propio López Nava.- ¿Hay algún diálogo con alguien?- se le inquirió.- Con nadie y menos con delincuentes- dijo López, quien también cuestionó la ausencia de los padres de los chicos y dijo que los estudiantes han amenazado con ir por más autobuses.

Las normales rurales realizan, desde hace décadas, convenios con las líneas transportistas para usar un determinado número de camiones al año. Las escuelas pagan los salarios de los choferes, quienes, por otra parte, no son retenidos pues participan voluntariamente en las actividades de los normalistas.

Si la normal de Tenería no entrega los autobuses retenidos, otras empresas como Autovías y Caminante se sumarán a la suspensión del servicio.Por lo pronto, se anunció la suspensión del servicio desde Tenancingo a la Ciudad de México, Toluca y zonas aledañas, en la que se involucra la empresa TEO, que dio servicio en sustitución de Flecha Roja. También, desde hoy, se suspenden los servicios de Santiago Tianguistenco e Ixtapan de la Sal hacia Toluca y la capital de México. Los quejosos adelantaron que seguirán Valle de Bravo y otros puntos del valle de Toluca.

López Nava afirmó que los estudiantes utilizan esas empresas para extorsionar a los diferentes niveles de gobierno. Lo que no informó fue la relación del presidente de México, Enrique Peña, con el dueño de Flecha Roja, Roberto Alcántara.

El factor Peña Nieto. La empresa Flecha Roja es propiedad de Roberto Alcántara, uno de los empresarios consentidos de Enrique Peña Nieto, pues pertenece a su grupo político y es compadre del aún presidente de México. La familia Alcántara es propietaria de la Terminal de autobuses de Toluca, así como de la Terminal de Observatorio, en la Ciudad de México.

Alcántara fue favorecido por el gobierno de Peña cuando le otorgó el cobro de peaje de las carreteras de Caminos y Puentes Federales (Capufe), con licitaciones fuera de norma, y que incluyó la apertura de cobros electrónicos conocidos como IAVE, que colapsaron al inicio de sus operaciones y generaron pérdidas millonarias en tiempo y dinero que Alcántara no resarció. “A pesar de ser la oferta más cara de la licitación, Capufe le entregó a Alcántara tres contratos por 4 mil millones de pesos (mdp), una cantidad cercana al presupuesto de 4 mil 500 mdp que la Comisión Nacional de Seguridad dispuso este año para echar a andar la Gendarmería, la nueva división de la Policía Federal y gran apuesta de Peña Nieto para reducir la violencia en el país y regresar a los militares a sus cuarteles”, apunta sobre Roberto una investigación de la revista Proceso en 2014.

Alcántara es socio de Grupo Prisa, que controla el diario El País, la editorial Santillana y hasta con Televisa mantiene nexos de sociedad.“Cuando Alcántara se incorporó inicialmente a Prisa en febrero pasado, lo hizo a través del Consorcio Transportista Occher, SA de CV, filial del Grupo Herradura de Occidente, SA de CV, con la compra de apenas 0.01% de las acciones (Proceso 1960).Sus líneas de autobuses, que cubren 24 de las 32 entidades del país, están conglomeradas bajo las firmas Flecha Amarilla, Grupo Toluca, IAMSA y Ómnibus de México. En 2004, IAMSA amplió su objeto social al sector hotelero y de la construcción”, detallaba un reportaje de Jorge Carrasco para Proceso

No es la primera vez que una empresa decide suspender los servicios de transporte. A mediados de los años 80, en Guerrero, la empresa Estrella Blanca corrió una suerte similar. Propiedad de la familia Figueroa, caciques de aquel estado e involucrados en el genocidio que sufre aquella región, fue sustituida por la Estrella de Oro, propiedad, justamente, de la familia Alcántara e involucrados en los sucesos de Iguala, donde 43 normalistas de la Raúl Isidro Burgos fueron levantados, el 26 de septiembre de 2014.

Deja un comentario